Permanece en el centro
Estás en el centro cuando te encuentras en equilibrio y permaneces enfocado en tu interior.
Es tentador "salir afuera", pero cada vez que te "vuelves" te das cuenta de que te habías perdido cuando saliste en busca de sueños.
Regresa al centro, después de todo, todo está ocurriendo en lo que llamas "tu cabeza".
Cada vez que vuelves a vivir sensaciones o recuerdos pasados, te has movido del centro.
Nuevamente, nada está ocurriendo en verdad, pero te has movido en el tiempo, es decir, fuera de tí, fuera de este Aquí y Ahora. Y aunque quieras encontrarlo te perderás porque únicamente estás en los laberintos de tu mente.
Desanda el camino, vuélvete a tu centro.
Quédate contigo y apóyate.
Si te victimizas cedes todo tu poder y parece que lo pierdes.
Quédate en el centro, pero no te quedes en las palabras, más bien, quédate en la experiencia.
Vuélvete hacia ti, agradece que allí está todavía tu alma, y la oportunidad de que puedas escucharla.
Vive en el centro y confía.
Vive en el centro y no te preocupes, ni te alteres si te sientes mal, inadecuado o perjudicado. Esas son simplemente alarmas, indicadores, señales de que te fuiste del centro. Simplemente regresa y descansa.
Permanece en el centro. |